12/10/09

Una nueva sensación, desconocida, pero real. Logro sentirme íntegra nuevamente y ser la misma de siempre: natural, espontánea, casual. Me invade aquello que tiempo atrás me había abandonado y fluye lentamente desde mi interior un amor desconocido, una experiencia única. Mi piel te reclama, te necesita, espera con ansias su protagonismo. El tiempo resultó el factor indispensable. Conocerlo fue mi debilidad. Él es aquello que tal vez esperé. Con él disfruto cada palabra, cada ocasión. Sus ojos dicen mucho más que sus labios, que su voz. Las caricias que vendrán, las tardes, las horas, me incentivan a conocerlo aún más, en su totalidad, descubrirlo. Sin un motivo, o razón lógica, lo espero con ansias, olvidando recuerdos que sólo invadían parte de mi. Adorando el momento.